¡El dólar continúa golpeando el bolsillo! La divisa alcanza los 670 CUP y recrudece la crisis cotidiana en Cuba
El mercado informal de divisas en Cuba vuelve a enviar una señal de alarma. Este 21 de julio, el dólar estadounidense se cotiza en alrededor de 670 pesos cubanos (CUP), una cifra que refleja, una vez más, la fragilidad de la economía nacional y la creciente dificultad que enfrentan miles de familias para cubrir sus necesidades básicas.

Aunque las tasas del mercado informal pueden variar a lo largo del día y entre distintas plataformas, lo cierto es que su comportamiento tiene un impacto directo en la vida de los cubanos. El aumento del dólar suele traducirse en un encarecimiento casi inmediato de numerosos productos y servicios, desde alimentos y artículos de higiene hasta electrodomésticos y piezas de repuesto. Incluso quienes cobran exclusivamente en pesos terminan sintiendo el efecto de una moneda estadounidense cada vez más cara.
Las consecuencias van mucho más allá de las cifras. Cada nuevo incremento reduce el poder adquisitivo de los salarios y las pensiones, dificulta el ahorro y obliga a muchas familias a reorganizar constantemente su presupuesto. Para quienes dependen de remesas, el panorama también es incierto: aunque reciben más pesos por cada dólar, el aumento generalizado de los precios termina erosionando rápidamente ese aparente beneficio.
A esta realidad se suma la incertidumbre. La volatilidad del mercado informal hace que muchas personas adelanten compras por temor a futuras subidas, mientras otras optan por adquirir divisas como una forma de proteger sus ahorros. Ese comportamiento puede alimentar aún más la presión sobre la demanda de dólares y contribuir a mantener elevadas las tasas de cambio.
Mientras no existan condiciones que reduzcan la brecha entre la oferta y la demanda de divisas y fortalezcan la confianza en el peso cubano, el comportamiento del dólar continuará siendo uno de los indicadores económicos más observados por la población. Y, lamentablemente, cada nuevo récord en el mercado informal representa un desafío adicional para el día a día de millones de cubanos.
