Gobierno cubano usa IA contra evasión fiscal
Un acuerdo entre la Oficina Nacional de Administración Tributaria y la Contraloría General de la República permitirá cruzar datos financieros y emplear tecnología avanzada para la detección de fraudes, impactando la gestión de recursos públicos.
La administración cubana ha formalizado un nuevo paso en su estrategia de control fiscal en La Habana.
La Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), accesible en www.onat.gob.cu, y la Contraloría General de la República (CGRC), representada en www.contraloria.gob.cu, firmaron un convenio.
Este acuerdo facilitará el cruce sistemático de datos financieros entre ambas entidades. Se busca utilizar herramientas tecnológicas avanzadas, como la inteligencia artificial (IA), para detectar posibles evasiones fiscales.
El convenio, difundido por la Agencia Cubana de Noticias, fue rubricado por Mary Blanca Ortega Barredo, jefa de la ONAT, y Mirian Marbán González, contralora general.
La plataforma informática INFOGESTI será el núcleo de esta colaboración. Esta herramienta permitirá el intercambio de información vital para identificar posibles fraudes o evasiones tributarias.
La iniciativa busca potenciar los mecanismos de fiscalización mediante un análisis más profundo de la información disponible. Esto representa un avance significativo en la supervisión de las finanzas públicas.
La versión oficial destaca que este intercambio permitirá auditorías más efectivas y eficientes. Se podrán concentrar recursos en áreas consideradas de alto riesgo fiscal.
Además, se espera un aumento en la transparencia en la gestión de los fondos públicos. Esta medida también busca evitar la duplicación innecesaria de procesos entre organismos estatales.
El alcance del acuerdo trasciende las revisiones fiscales habituales. La Contraloría tendrá acceso a información de gran importancia tributaria. Esto será útil para el diseño de las auditorías anuales y consultas específicas.
El acceso a esta información permitirá realizar consultas específicas sobre contribuyentes. Esto ocurrirá durante acciones de control que estén en curso. Incrementará la capacidad de supervisión sobre la actividad económica.
Este control se extenderá tanto al sector estatal como al privado. La medida busca asegurar el cumplimiento de las normativas fiscales en toda la economía.
Un aspecto clave es la incorporación de tecnologías automatizadas en el proceso de fiscalización. El gobierno reconoce el valor de la información obtenida mediante IA.
Otros algoritmos de análisis de datos también serán empleados. Se anuncia la entrada de sistemas predictivos y de análisis masivo para la detección de fraudes.
Las autoridades han asegurado el respeto a la confidencialidad de los datos. También se ha manifestado el compromiso con la normativa de protección de datos personales.
Sin embargo, aún no se han detallado los límites exactos de acceso a esta información. Tampoco se han especificado los mecanismos de control sobre el uso de los algoritmos.
Las vías para que los contribuyentes puedan impugnar decisiones tomadas por estos sistemas automatizados tampoco han sido detalladas. Este es un punto sensible que requiere mayor claridad.
La firma de este acuerdo coincide con el cierre del calendario fiscal para el impuesto sobre ingresos personales. La fecha límite para este tributo finalizó el 30 de abril.
Previamente, la ONAT había recordado las fechas límite para otros tributos importantes. Esto incluyó el impuesto sobre utilidades y los dividendos, fundamentales para la recaudación.
Legalmente, la Contraloría General tiene la responsabilidad de supervisar el uso de los recursos públicos. Su función es ejercer el control superior de la gestión administrativa, tal como lo establece la Constitución.
El funcionamiento de la Contraloría se rige por la Ley 158 de 2022. Por su parte, el sistema tributario en general se basa en la Ley 113. Esta ley define los fundamentos para la recaudación y fiscalización en el país.
Con este nuevo esquema de cooperación institucional, el Estado cubano fortalece su capacidad de vigilancia. Se supervisarán mejor los flujos financieros y la actividad económica general.
La integración de la IA en estos procesos marca un cambio significativo en la fiscalización tributaria. Esto ocurre en un contexto donde la recaudación fiscal y la supervisión del sector no estatal ganan mayor relevancia.
El Ministerio de Finanzas y Precios, consultable en www.minfin.gob.cu, juega un rol crucial en la definición de políticas fiscales. Este acuerdo contribuye a optimizar los mecanismos de recaudación y control.
El uso de la tecnología avanzada representa un paso adelante para mejorar la eficiencia y la equidad en el sistema tributario. Se busca así un sistema más robusto y confiable para la economía del país.
La implementación de IA en la fiscalización tributaria es una tendencia global. Cuba se suma a otros países que buscan modernizar sus sistemas para enfrentar los desafíos económicos del XXI siglo.
Este enfoque tecnológico promete mejorar la capacidad del Estado para asegurar el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Es un esfuerzo por optimizar la gestión de los recursos y fortalecer la economía.
Redacción asistida por Centauro IA , plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Lombao Estudios
Fuente: Cuba Noticias 360
