¡Golpe al bolsillo cubano! El dólar rompe la barrera de los 600 pesos y enciende las alarmas
El mercado informal de divisas en Cuba acaba de alcanzar un nuevo hito que preocupa a miles de familias: el dólar estadounidense llegó a los 600 pesos cubanos (CUP), una cifra récord que refleja el continuo deterioro del valor de la moneda nacional.

Según los datos publicados por elTOQUE, principal referencia para el seguimiento de las tasas informales en la Isla, la divisa norteamericana alcanzó este nivel histórico tras varias jornadas consecutivas de incrementos.
La subida no es un hecho aislado. En apenas unas semanas, el dólar ha experimentado un crecimiento acelerado, impulsado por la elevada demanda de divisas, la escasez de oferta y la persistente crisis económica que atraviesa el país.
Para los cubanos que reciben remesas, necesitan comprar productos importados o dependen de las tiendas que operan en divisas, este nuevo récord tiene consecuencias directas. Cada aumento del dólar suele trasladarse a los precios de alimentos, medicamentos, equipos electrodomésticos y otros bienes esenciales, provocando una mayor presión sobre los ingresos en moneda nacional.
Los especialistas señalan que detrás de esta tendencia se encuentran factores estructurales como la inflación, la reducción de la capacidad productiva, la escasez de divisas y la creciente desconfianza en el peso cubano como reserva de valor. A ello se suma una economía marcada por déficits energéticos, dificultades para las importaciones y una limitada recuperación de sectores clave como el turismo.
Mientras tanto, elTOQUE continúa siendo el principal referente utilizado por compradores y vendedores para seguir la evolución del mercado informal, convirtiéndose en una herramienta de consulta diaria para miles de cubanos dentro y fuera de la Isla.
La gran incógnita ahora es si los 600 pesos representan un techo temporal o apenas una nueva escala en la carrera ascendente del dólar. Por el momento, el récord ya es una realidad y vuelve a poner sobre la mesa una preocupación que cada día pesa más en la economía doméstica de los cubanos.
