La Habana y la Isla de la Juventud lograron incrementar número de viviendas al cierre de 2025
La ONEI reporta un aumento del 36.1% en inversión, pero una caída del 26% en viviendas terminadas durante 2025, con La Habana e Isla de la Juventud como únicas excepciones.
La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) ha presentado datos reveladores sobre el sector de la construcción en 2025. El valor total invertido en obras y montaje creció significativamente, alcanzando la suma de 75.753,9 millones de pesos, un aumento que representa una cifra considerable para el país. Sin embargo, esta expansión económica no se tradujo en un mayor número de hogares concluidos.
El informe detalla que, si bien el dinero gastado en construcción y montaje subió un notable 36.1% respecto a 2024, la cantidad de viviendas terminadas sufrió un duro golpe. La cifra de casas listas para habitar disminuyó un 26%, pasando de las 7.427 unidades del año anterior a tan solo 5.493 en 2025.
Esta disparidad se observa también al comparar los esfuerzos entre el sector estatal y el trabajo por cuenta propia. Las entidades estatales finalizaron 1.791 viviendas, lo que supone apenas el 65% de lo logrado el año previo. El esfuerzo propio, por su parte, aportó 3.702 hogares, un 79.3% de lo que se consiguió en 2024.
La situación en 2025 dejó un panorama con 110.647 viviendas en distintas etapas de construcción. De estas, una cifra preocupante de 40.191 se encuentran paralizadas, la totalidad dentro del ámbito del esfuerzo propio, lo cual señala dificultades para su avance.
Geográficamente, la situación fue heterogénea, con solo dos territorios logrando superar sus cifras de viviendas terminadas. La Habana, con un impresionante aumento del 49% hasta 677 unidades, y la Isla de la Juventud, con un crecimiento del 115% hasta 39 casas, fueron las únicas excepciones positivas.
El resto de las provincias cubanas experimentaron descensos en la construcción de viviendas. Las más afectadas por esta reducción fueron Guantánamo, que cayó un 58.7%, Villa Clara con un 34.2% menos, y Matanzas, que descendió un 47% en sus resultados.
A pesar de las disminuciones generales, en números absolutos Santiago de Cuba, Granma y Pinar del Río fueron los territorios que más viviendas terminaron. Con 403, 383 y 403 unidades respectivamente, estos territorios se ubicaron a la cabeza, aunque sin alcanzar los volúmenes de edificación del año anterior.
El importante incremento en la inversión total se debió en gran medida a obras de infraestructura energética. El sector de Suministro de electricidad, gas y agua experimentó un crecimiento extraordinario del 449.6%, elevándose de 6.571,8 a 29.543,8 millones de pesos, lo que absorbió una parte significativa del presupuesto.
La disponibilidad de materiales de construcción de origen nacional no acompañó la inversión, mostrando un panorama mayormente recesivo. Solo el cemento gris registró un aumento del 9.8%. Otros insumos vitales como las barras de acero corrugado, el hormigón premezclado, los bloques de hormigón, los techos metálicos y los elementos prefabricados de hormigón sufrieron caídas drásticas.
Materiales esenciales como las barras de acero corrugado bajaron un 80%, el hormigón premezclado un 35.8%, y los bloques de hormigón un 35.2%. Los techos metálicos descendieron un 38.9%, mientras que los elementos prefabricados de hormigón se redujeron en un 55.6%. La arena calcárea y la piedra triturada también mostraron descensos, del 21.8% y 3.9% respectivamente.
Especialistas del sector señalan que el aumento en la inversión sin un reflejo directo en la construcción de viviendas ni en la mayoría de los materiales podría deberse a la concentración de recursos en proyectos de gran envergadura. Esto podría incluir obras de infraestructura energética y de alta complejidad, además de posibles efectos inflacionarios o reevaluaciones de partidas presupuestarias.
La elevada cifra de viviendas paralizadas, superando las 40.000 en el sector de esfuerzo propio, es un claro indicador de las dificultades persistentes. Estas afectaciones se derivan de la escasez de materiales, problemas en la obtención de financiamiento o la falta de soluciones constructivas adecuadas que permitan avanzar.
La ONEI informa que estos datos provienen del Subsistema de Información Estadística Nacional (SIEN), incluyendo formularios como el 0006-09 ‘Producción de Bienes y Servicios’ y la información de la Dirección de Inversiones del Ministerio de la Construcción, accesible en www.mincons.gob.cu. La entidad invita a enviar sugerencias al correo electrónico [email protected], y se puede consultar más información en www.onei.gob.cu.
El análisis de estos indicadores en conjunto revela un escenario complejo para la construcción en Cuba durante 2025. Si bien se observa una fuerte inyección de capital, especialmente en infraestructura, la capacidad para traducirlo en viviendas para la población se vio mermada. Las cifras sugieren un desajuste entre la inversión macroeconómica y las necesidades directas de la ciudadanía en términos habitacionales, con desafíos persistentes en la cadena de suministro de materiales y en la gestión de proyectos de menor escala.
Redacción asistida por Centauro IA , plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Lombao Estudios
Fuente: Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI)
