Unidad Derivados del central Amancio Rodríguez reactiva producción de ron
Imagen tomada de Agencia Cubana de Noticias
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La Unidad Empresarial de Base Derivados, vinculada al central Amancio Rodríguez en Las Tunas, reinició la fabricación del ron Conde de Cuba. Esta producción busca satisfacer la demanda del Ministerio de Turismo y atender los pedidos del mercado exterior. La labor se alinea con los esfuerzos estatales reportados por la Agencia Cubana de Noticias para dinamizar la industria nacional.
La planta se dedica principalmente a elaborar Ron Blanco y Ron Añejo de alta calidad. Para ello, utiliza una destilería que procesa meladura, el líquido espeso y dulce que sobra de la fabricación del azúcar, proveniente de varios ingenios del oriente del país. Este proceso industrial permite aprovechar mejor los recursos que ofrece el sector azucarero bajo la gestión de Azcuba.
Eddy López, director de la instalación, confirmó que también producen la variante Silver Dry para el mercado europeo. La fábrica cuenta con dos grandes tanques de almacenamiento con capacidad de 25 mil litros cada uno, un volumen comparable a llenar unas 125 bañeras estándar de hogar, dedicados a la elaboración de vinagre. Lamentablemente, la producción de vino se mantiene detenida debido a la actual falta de azúcar en la cadena de suministros.
Las Tunas ha sido un punto clave en la historia industrial cubana durante los siglos XX y XXI. El territorio se consolidó gracias a importantes fábricas como la de tableros de bagazo en Jesús Menéndez, un material derivado de la fibra de caña que permite construir muebles y paneles. Estas capacidades técnicas representan una parte esencial de la tradición manufacturera que se intenta preservar en la actualidad.
El central Antonio Guiteras destaca por poseer una de las infraestructuras industriales más completas de toda la isla. Este complejo integra desde destilerías y fábricas de ron hasta plantas que producen oxígeno, cera cruda, biogás y levaduras. La diversidad de estas producciones demuestra cómo una sola planta puede generar insumos variados para sectores tan distintos como la salud, la alimentación y la construcción.
El reinicio de la producción en la unidad del Amancio Rodríguez significa un paso adelante en medio de los actuales desafíos económicos. Reactivar estas capacidades instaladas permite mejorar la oferta de productos con valor agregado para el mercado interno y externo. Este esfuerzo demuestra cómo el aprovechamiento eficiente de los derivados de la caña es vital para sostener la estructura productiva del país.
Preguntas Relevantes:
Redacción asistida por Centauro IA , plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Lombao Estudios
Fuente: Agencia Cubana de Noticias
La Unidad Empresarial de Base Derivados, vinculada al central Amancio Rodríguez en Las Tunas, reinició la fabricación del ron Conde de Cuba. Esta producción busca satisfacer la demanda del Ministerio de Turismo y atender los pedidos del mercado exterior. La labor se alinea con los esfuerzos estatales reportados por la Agencia Cubana de Noticias para dinamizar la industria nacional.
La planta se dedica principalmente a elaborar Ron Blanco y Ron Añejo de alta calidad. Para ello, utiliza una destilería que procesa meladura, el líquido espeso y dulce que sobra de la fabricación del azúcar, proveniente de varios ingenios del oriente del país. Este proceso industrial permite aprovechar mejor los recursos que ofrece el sector azucarero bajo la gestión de Azcuba.
Eddy López, director de la instalación, confirmó que también producen la variante Silver Dry para el mercado europeo. La fábrica cuenta con dos grandes tanques de almacenamiento con capacidad de 25 mil litros cada uno, un volumen comparable a llenar unas 125 bañeras estándar de hogar, dedicados a la elaboración de vinagre. Lamentablemente, la producción de vino se mantiene detenida debido a la actual falta de azúcar en la cadena de suministros.
Las Tunas ha sido un punto clave en la historia industrial cubana durante los siglos XX y XXI. El territorio se consolidó gracias a importantes fábricas como la de tableros de bagazo en Jesús Menéndez, un material derivado de la fibra de caña que permite construir muebles y paneles. Estas capacidades técnicas representan una parte esencial de la tradición manufacturera que se intenta preservar en la actualidad.
El central Antonio Guiteras destaca por poseer una de las infraestructuras industriales más completas de toda la isla. Este complejo integra desde destilerías y fábricas de ron hasta plantas que producen oxígeno, cera cruda, biogás y levaduras. La diversidad de estas producciones demuestra cómo una sola planta puede generar insumos variados para sectores tan distintos como la salud, la alimentación y la construcción.
El reinicio de la producción en la unidad del Amancio Rodríguez significa un paso adelante en medio de los actuales desafíos económicos. Reactivar estas capacidades instaladas permite mejorar la oferta de productos con valor agregado para el mercado interno y externo. Este esfuerzo demuestra cómo el aprovechamiento eficiente de los derivados de la caña es vital para sostener la estructura productiva del país.
Preguntas Relevantes:
Redacción asistida por Centauro IA , plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Lombao Estudios
Fuente: Agencia Cubana de Noticias
