Durante el mes de agosto, el patrimonio de los diez individuos más ricos del mundo alcanzó los 2,8 billones de dólares tras el repunte bursátil de las grandes empresas. Esta concentración de capital, encabezada por Elon Musk, refleja una tendencia que impacta en la economía global al igualar el PIB de naciones desarrolladas, planteando interrogantes sobre el poder financiero individual en la actualidad.