Cuba enfrenta una crisis turística sin precedentes: vuelos y visitantes se desploman
La suspensión de los vuelos de Iberia a Cuba a partir de junio no es un hecho aislado. Es la punta del iceberg de un colapso que viene gestándose desde hace años y que ahora se acelera: la isla pierde aerolíneas y visitantes a un ritmo vertiginoso.
La propia Iberia reconoce que la decisión responde a la caída de la demanda y a los problemas operativos. La aerolínea ya había tenido que hacer escalas técnicas para repostar combustible fuera de Cuba, una muestra clara de la escasez de queroseno en el país.
Un éxodo imparable
Iberia se suma a una larga lista. En 2025, la alemana Condor dejó de volar a Cuba. Air Canada suspendió sus rutas por problemas de combustible. LATAM ya no opera desde Perú. Incluso Cubana de Aviación ha reducido su actividad al mínimo.
Menos vuelos significan menos asientos, precios más altos y un destino menos fiable frente a otros países del Caribe.
El turismo, en caída libre
El economista Ricardo Torres Pérez, de la American University, advierte que el número de visitantes internacionales ya venía bajando antes de la pandemia. Y ahora la tendencia se agrava: "Podría caer hasta un 50 por ciento este año", lo que implicaría pérdidas de cientos de millones de dólares.
Paolo Spadoni, de la Universidad de Augusta, coincide: Cuba tuvo "la recuperación más lenta y peor de todo el Caribe" tras el Covid. Señala ineficiencias estructurales, baja calidad de los servicios, falta de recursos e infraestructuras obsoletas. A eso se suman apagones, escasez de productos básicos y deterioro urbano.
Un modelo caduco
Spadoni habla de un "modelo caduco" que necesita cambios estructurales de fondo. El turismo llegó a aportar el 10% del PIB cubano y era una de las principales fuentes de divisas. Ahora, su declive golpea a toda la economía: hoteles, transporte, restauración, comercio.
El politólogo Bert Hoffmann, del Instituto GIGA, señala que "el turismo es la rama económica más importante de Cuba" y que su caída repercute en todo el país. Además, advierte que la recuperación no será rápida: depende de una estabilización general de la economía cubana.
Un círculo vicioso
Menos vuelos, menos turistas. Menos turistas, menor ocupación hotelera. Menor ocupación, menos incentivos para que las aerolíneas mantengan rutas. El retroceso se retroalimenta y la crisis deja de ser sectorial para volverse estructural.
Según los expertos, la salida de Iberia no es el principio del problema, sino la confirmación de su profundidad. Sin cambios de fondo, el turismo cubano difícilmente recuperará el papel que tuvo en el pasado.
(Con información de DW)
