Magnicharters toca tierra: la AFAC revoca definitivamente el certificado de la aerolínea que unía Cancún con La Habana
La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) canceló el certificado de operador aéreo de Magnicharters, la aerolínea mexicana que durante años conectó Cancún con La Habana y otras rutas turísticas del Caribe. La decisión se hizo oficial el pasado 29 de junio, según informó este jueves la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
La AFAC confirmó que la revocación se produjo luego de que la documentación presentada por Grupo Aéreo Monterrey, S.A. de C.V. resultara insuficiente para demostrar el cumplimiento de los requisitos establecidos en la normativa aeronáutica. Durante el procedimiento, la agencia respetó el derecho de audiencia de la empresa, otorgándole los plazos legales para presentar información y pruebas.
El proceso de supervisión comenzó con una verificación mayor extraordinaria realizada entre el 12 y el 16 de enero de 2026, en la que se detectaron incumplimientos. A pesar de los requerimientos emitidos por la AFAC, la empresa no acreditó las acciones correctivas, lo que llevó a la suspensión temporal de sus operaciones el pasado 14 de abril como medida preventiva.
Una debacle anunciada
Días antes de la suspensión, Magnicharters cerró sus canales de comunicación y sucursales, dejando a cientos de pasajeros varados. La situación agravó la crisis de la aerolínea, que ya arrastraba problemas financieros y laborales desde diciembre de 2025, cuando un miembro de la tripulación tomó una aeronave en protesta por la falta de pago de salarios.
La empresa, propiedad de los hermanos Luis Augusto, Gabriel y José David Bojórquez Maza, acumula un adeudo aproximado de 800 millones de pesos entre clientes, trabajadores y acreedores. Solo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) debe 80 millones de pesos por servicios como mostradores y arrendamiento de hangares.
Demandas y concurso mercantil
La cancelación ha desencadenado una serie de demandas colectivas y acusaciones de fraude por parte de agentes de viajes y clientes afectados, quienes reclaman el reembolso de su dinero. En mayo de 2026, la aerolínea solicitó un concurso mercantil.
La AFAC reiteró que "la seguridad aérea no es negociable" y que cada decisión se adopta con base en evidencia técnica y dentro del marco legal, "privilegiando en todo momento la protección de las y los pasajeros".
La aerolínea, que en su momento fue una de las principales opciones para viajar entre México y Cuba, se suma a la larga lista de compañías que han abandonado el mercado cubano en medio de la crisis energética y las sanciones de Estados Unidos.
(Con información de La Jornada)
