Tener un vehículo en Cuba podría traer una nueva premisa: seguro obligatorio de responsabilidad civil
¿Tienes un carro, una moto o cualquier otro vehículo de motor? Una nueva regulación podría cambiar las reglas: circular por las vías públicas implicaría contar obligatoriamente con un seguro de responsabilidad civil.
La tenencia de un vehículo de motor en Cuba podría sumar una nueva obligación para sus propietarios. El proyecto de Decreto-Ley «Del Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil para Vehículos de Transporte Terrestre de Motor», presentado por el ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, establece la obligatoriedad de suscribir un contrato de seguro para quienes sean titulares de estos medios de transporte.
La medida alcanzaría tanto a personas naturales como jurídicas, nacionales o extranjeras, siempre que sean titulares de vehículos de motor de transporte terrestre que circulen por las vías públicas y férreas del territorio nacional.
¿Pero qué significa en la práctica?
El seguro de responsabilidad civil busca que, ante un accidente, existan recursos destinados a responder por los daños que el vehículo pueda ocasionar a terceras personas. La propuesta contempla la cobertura de daños materiales, lesiones corporales e incluso fallecimiento derivados de estos hechos.
La intención declarada es unificar los diferentes regímenes de responsabilidad civil asociados al llamado riesgo creado por la conducción de vehículos y actualizar el sistema de seguros de acuerdo con las transformaciones económicas y sociales que atraviesa el país.
Una obligación que cambia la relación con el vehículo
Hasta ahora, cuando se habla de seguros para vehículos en Cuba, puede pensarse fundamentalmente en una protección voluntaria frente a determinados daños. De hecho, actualmente existen modalidades de seguro automotor dirigidas a proteger el propio vehículo, con diferentes niveles de cobertura.
La nueva propuesta introduce otra lógica: no se trataría simplemente de proteger el automóvil de su propietario, sino de garantizar una respuesta frente a los daños que ese vehículo pueda causar a otras personas.
Es una diferencia importante.
Un accidente puede dejar no solo daños en otro vehículo, sino también personas lesionadas o situaciones mucho más graves. En esos casos, la responsabilidad económica puede convertirse en una carga considerable para quien ocasionó el accidente.
El seguro obligatorio busca precisamente establecer un mecanismo para afrontar esas responsabilidades.
¿Quiénes estarían obligados?
La propuesta tiene un alcance amplio. No se limita a vehículos pertenecientes a empresas estatales: contempla a titulares naturales y jurídicos, cubanos y extranjeros.
Esto significa que, de aprobarse y aplicarse conforme a sus disposiciones, la medida tendría impacto tanto en propietarios particulares como en actores económicos que utilizan vehículos para sus actividades.
La iniciativa forma parte de un proceso más amplio de transformación de la política de seguros en Cuba. Entre las medidas anunciadas también se encuentra la intención de dinamizar la comercialización de pólizas y ampliar determinados productos aseguradores.
Más que un trámite, una nueva cultura de responsabilidad
El seguro obligatorio de responsabilidad civil no elimina la responsabilidad del conductor ni convierte los accidentes en situaciones sin consecuencias. Su propósito es crear una cobertura que permita responder ante terceros cuando se produzcan daños.
En otras palabras: el vehículo no solo representa un medio de transporte o un patrimonio; también implica una responsabilidad frente a quienes comparten las calles y carreteras.
La medida, por tanto, podría marcar un cambio importante en la relación de los cubanos con los seguros y con la propia responsabilidad derivada de conducir.
Para los propietarios de vehículos, la pregunta ya no sería únicamente cuánto cuesta mantener un carro o una moto. En el futuro también podría ser necesario preguntarse cuánto costará asegurar la responsabilidad que viene con ellos.

