Trump prorroga el embargo a Cuba hasta septiembre de 2027
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió hasta el 17 de septiembre de 2027 la aplicación del embargo contra Cuba, según una decisión que será publicada este martes en el Registro Federal y que mantiene las facultades presidenciales bajo la llamada "Ley de Comercio con el Enemigo", vigente desde 1917.
La prórroga, que todos los mandatarios estadounidenses han renovado anualmente desde 1978, se produce en medio de un cerco petrolero y comercial sin precedentes contra la isla. Con esta decisión, Trump refuerza el entramado de sanciones que, según cálculos oficiales de La Habana, representan pérdidas anuales de 7.556 millones de dólares para Cuba.
El origen del embargo
El embargo a Cuba fue decretado en octubre de 1960 por el presidente Dwight Eisenhower, en respuesta a la nacionalización de propiedades estadounidenses tras el triunfo de la Revolución cubana en 1959. Dos años después, John F. Kennedy firmó el decreto que lo convirtió en un bloqueo casi total, prohibiendo transacciones comerciales y financieras con la isla.
A lo largo de las décadas, la política se endureció mediante leyes como la Torricelli (1992) y la Helms-Burton (1996), que extendieron su alcance a terceros países y empresas extranjeras. La Ley de Comercio con el Enemigo es la única del entramado legal que aún permanece en manos del presidente, quien puede eliminarla cuando lo desee, según ha señalado la Cancillería cubana.
Sanciones recientes y contexto actual
La prórroga se inscribe en la línea de endurecimiento que caracteriza la política de Trump hacia La Habana. Washington ha sancionado a navieras y aseguradoras que transportan crudo y cargas comerciales hacia Cuba, ha multado a bancos extranjeros por operar con entidades cubanas y ha amenazado con represalias a empresas de terceros países que inviertan en sectores estratégicos como el turismo o la energía.
Estas medidas han provocado la salida de numerosas empresas internacionales de la isla y han agravado el impacto económico y social de las sanciones, especialmente para la población cubana.
La respuesta de Cuba
Cuba ha denunciado reiteradamente que las sanciones de Estados Unidos buscan "asfixiar" la economía nacional, limitar el acceso a mercados y tecnologías y provocar escasez de bienes esenciales. Cada año, La Habana presenta ante la Asamblea General de la ONU un proyecto de resolución contra el bloqueo, que recibe el apoyo de la mayoría de los países, aunque se trata de una votación no vinculante y de carácter simbólico.
A fines de octubre, Cuba volverá a presentar su resolución en la ONU, en un contexto marcado por el agravamiento de la crisis en la isla y el incremento de la presión de Washington.
(Con información de OnCuba News)

